Macario Santamarina y Gonzalo Azcárate, defensores de Santiago Bagne, adelantaron que su asistido mañana declarará y contará todo lo que sucedió la noche del ataque a Patricio Ledezma, a la salida de un boliche de Tafí del Valle, ante el fiscal Gerardo Salas. “Una de las cosas que aclarará es qué ocurrió en el incidente previo. Reconocerá que hubo una pelea y que él fue expulsado del local por el personal de seguridad”, indicaron.
“También contará qué pasó después. No negará que hubo una pelea, pero sí dejará en claro que no fue una patota la que estuvo detrás de todo esto”, añadieron.
Ángel Fara y Daniel Medina, defensores de César Máximo Carreras, el otro imputado, insistieron en que, por el momento, su defendido no hará ningún tipo de declaración. “Él ya aportó todo lo que sabía cuando lo detuvieron y eso consta en el expediente”, recalcaron.
Ese día, según consta en el acta de allanamiento, el muchacho señaló a los gritos que él era inocente y que los autores habían sido Belisario Iturbe y Mariano Costa Rojano. Iturbe, según informó Santamarina, se pondrá a disposición de la Justicia en las próximas horas.
Cuál fue la mecánica del ataque al joven en Tafí del Valle
Los investigadores tienen un solo objetivo en mente: tratar de determinar cómo fue la mecánica de la agresión que sufrió Patricio Ledezma a la salida de un boliche de Tafí del Valle. Todavía hay varias dudas y diferentes versiones, pero lo que sí está probado es que fue atacado por más de una persona.
Según la acusación de la fiscala Mónica García de Targa, el jueves, cerca de las 4 de la mañana, se registró un incidente en el interior de La Cañada. La víctima sostiene que un grupo de jóvenes de Concepción, varios de ellos jugadores de rugby de Huirapuca, intentaron agredir a un amigo porque estaba bailando con la hermana de uno de ellos. En la ciudad del sur, los allegados de los sospechosos dijeron que, en realidad, la trifulca se inició porque uno de los jóvenes oriundos de la capital tucumana habría manoseado a la misma joven. Varios testigos no sólo coincidieron en señalar que la pelea existió, sino que los concepcionenses fueron expulsados del local por el personal de seguridad.
De acuerdo con lo expuesto por el auxiliar fiscal Hugo Campos, los sospechosos esperaron que Ledezma saliera del local junto a un amigo. Al verlos, la víctima salió corriendo para evitar ser atrapado. “Para impedir que se escapara, le pusieron el pie para que se cayera. Cuando estaba en el fondo de una zanja, un grupo de por lo menos 15 personas comenzó a agredirlo. Luego formaron una especie de cerco humano para proteger a quienes lo atacaban”, relató en la audiencia de formulación de cargos.
Macario Santamarina y Gonzalo Azcárate, defensores de Santiago Bagne, y Ángel Fara y Daniel Medina, representantes de César Máximo Carreras, desmintieron esa hipótesis. Aclararon que esas lesiones no serían compatibles con las que sufre una persona que fue atacada por 15 personas.
Justamente, ese es uno de los nudos de la pesquisa. Hasta el momento, los investigadores no pudieron precisar cuántos jóvenes intervinieron en la trifulca. “Por los videos aportados por los acusados se puede ver que entre seis y siete sujetos atacan, mientras otros tratan de impedirlo. Pasa a otra discusión si eran exactamente 10 o 20. Son muchos contra una persona tirada en una zanja”, indicó.
Los defensores no hablan de un ataque de una patota y rechazan que el hecho sea comparado con el caso de Fernando Báez Sosa. “Sí hubo una pelea, pero de ninguna manera se trató de una agresión en manada, como se instaló en la sociedad”, sostuvo Fara. “Aquí se intentó agrandar la situación diciendo que los agresores eran rugbiers, cuando en realidad Bagne no practica ese deporte”, afirmó Azcárate.